Navidades en Palestina.







Este es un estudio llevado a cabo con cámaras ocultas y es real,¿te has quedado sorprendido/a? pues es el mismo niño en el mismo lugar, y ¡en el mismo mundo! Aquel en el que "los humanos nacen libres e iguales"
Si, nacen iguales, pero depende de donde y como esté vestido/a.."
.
Un mundo en el que "el vestido hace a las personas y la gente desnuda tiene poca o ninguna influencia en la sociedad (Mark Twain)".
En el que "ver lo que está delante de nuestros ojos requiere un esfuerzo constante (George Orwell)".
Un mundo en el que amanece cada día... pero nunca despertamos.
Después de ver este video, me viene a la mente que nos vendrá bien recordar y memorizar lo que Dios dice en el sagrado Corán:
“Di: Mi Señor me ordena establecer Justicia”. (7: 29)
y las palabras de Muhammad (el mensajero de la paz) que la paz y las bendiciones de Dios sean con él y con su familia:
"Ten misericordia con aquellos que están en la tierra y contigo tendrá misericordia Aquél que está en el Cielo".
y como decía un sabio musulmán:
Satisface al hambriento, para que el Paraíso pueda amarte. Viste al desnudo, para que no estés tú desnudo en el próximo día de la Resurrección, cuando todos los demás estén desnudos. Toma consciencia de la condición de todos esos indigentes y huérfanos, porque tu propia esposa puede llegar a convertirse en una indigente y tus propios hijos en huérfanos. La rueda del destino gira. Ninguno de nosotros sabe lo que sucederá; qué gran riqueza puede estar condenada a la extinción o cuántos, ahora despreciados, pueden llegar a elevarse a las alturas de la dignidad y el honor.

Una forma de ver el zapatazo que desde luego ofenderá a quienes han denunciado la violación de los derechos humanos de Bush. ¿Qué son 250.000 muertos frente a la sagrada responsabilidad del periodista, que diría Arcadi Espada?
Por cierto, entre los 'daños colaterales' no mencionados estuvo la portavoz de la Casa Blanca, que se llevó un ojo morado
Bidaya también se quita los zapatos:
Este es el beso de despedida ¡perro!
por todas los huerfanos, viudas y cadáveres en irak.
Se entiende que en cada lengua se tiene uno o más términos que se usan en referencia a Dios y otras divinidades menores, este no es el caso con la palabra Alá1. Alá es el nombre personal del verdadero Dios Único. Ningún otro puede ser llamado Alá. Este término no tiene plural ni género y demuestra su singularidad cuando se lo compara con la palabra "dios", la cual puede ser plural, (dioses) o femenina (diosa). Es interesante que Alá es el nombre personal de Dios en Arameo, la lengua de Jesús, y también en la lengua Árabe.
Para el musulmán, Alá es el Todopoderoso, Creador y Sustentador del universo, no tiene semejante y nada se compara a Él. Los contemporáneos del Profeta Muhammad le preguntaron acerca de Alá; la respuesta vino directamente de Dios en forma de un corto capítulo del Corán, que es considerado como la esencia del Monoteísmo. Es el capítulo 112, que dice:
Di: "Alá es Único; Alá es eterno. Jamás engendró ni fue engendrado; y no hay nada que se parezca a Él.
Algunos no-musulmanes alegan que el Dios del Islam es un Dios rígido y cruel que demanda ser obedecido completamente, que no ama ni es benévolo. Nada más lejano de la realidad. es suficiente saber que, con la excepción de uno , los 114 capítulos del Corán comienzan con el verso: En el nombre de Dios, el más Clemente y Misericordioso. El profeta Muhammad (La Paz y las Bendiciones de Dios sean con él) dijo: " Dios es más benévolo y ama más que una madre a su hijo."
Pero Dios también es justo. Por eso, los malhechores deben ser castigados y los virtuosos tendrán generosidad y favores. En efecto, el atributo de Misericordia de Dios está manifestado completamente en Su atributo de Justicia. Los que sufren toda una vida en la Causa de Dios y los que oprimen y explotan a otros toda su vida no deben recibir el mismo tratamiento de su Señor. Esperar el mismo trato sería como negar la creencia en la responsabilidad del hombre en la Vida Futura, negándose toda estimulación hacia una vida moral y virtuosa en este mundo. Los siguientes versos coránicos son claros y precisos en este sentido:
Por cierto que para los piadosos habrá jardines de pla-cer a la vera de su Señor. ¿ Por ventura consideramos a los que tienen fe como a los pecadores? ¿ Qué les pasa ? ¿ Qué manera de juzgar es esa ? (Corán 68:34-36)
El Islam rechaza caracterizar a Dios en cualquier forma humana o presentarlo a favor de ciertos individuos o naciones en base a su riqueza, poder o raza. Dios creó a todos los hombres iguales; estos pueden distinguirse y ganar Su favor únicamente a través de la virtud y la piedad.
El concepto de que Dios descansó el séptimo día de la creación, que Dios luchó con uno de Sus Siervos, que Dios es un conspirador envidioso en contra de la humanidad, o que Dios se ha encarnado en un cuerpo humano es considerado como blasfemia desde el punto de vista islámico.
El uso de "Alá" , el nombre propio de Dios, es un reflejo del énfasis islámico en la pureza de la creencia en Dios, que es la esencia del mensaje de todos los enviados de Dios; es por esto que el Islam considera que la asociación de cualquier divinidad o persona con Dios como un pecado mortal que nunca perdonará, a pesar de que Él puede perdonar todos los demás pecados. El Creador tiene que ser de una naturaleza diferente a lo creado, porque si fuese de la misma naturaleza, sería transitorio y necesitaría de un creador.
Si el Creador no es transitorio, entonces tiene que ser eterno, y si es eterno, entonces Su existencia no puede ser causada por nada; y si nada causó su existencia, nada fuera de Él causa que siga existiendo, y esto significa que Él es Autosuficiente. Y si Él no depende de nada para continuar su propia existencia, entonces ésta no puede tener fin. Por esta razón el Creador es Eterno y Perpetuo: "El es el Primero y el Último." Él es Autosuficiente o, en términos coránicos, Él es Al-Qaiyum. Él crea no solo por producir cosas que existan, sino que las preserva y es la causa final de todo lo que les suceda.
Dios es el Creador de todo y el Guardián de todo. Suyas son las llaves de los cielos y la tierra. (Corán 39:62-63)
No existe ser viviente sobre la tierra cuyo sostén no depende de Dios y cuya estancia y paradero transitorio Él no conozca. (Corán 11:6)
Atributos de Dios
Si el Creador es Eterno y Perpetuo, Sus atributos también tienen que ser eternos y perpetuos. No puede perder ninguno de Sus atributos ni adquirir unos nuevos. Y si esto es así, entonces Sus atributos son absolutos. ¿Puede haber más de un Creador con tales atributos absolutos? ¿Puede haber, por ejemplo, dos creadores absolutamente poderosos? Si pensamos esto por un momento veremos que no es posible.
El Corán resume este argumento en los siguientes versos:
Dios no ha tenido ningún hijo ni jamás ningún otro dios compartió con Él (la divinidad). De ser así, cada dios se habría apropiado de su creación y habría prevalecido uno sobre otro.
(Corán 23:91)
Si hubiera en el universo otras divinidades además de Dios, ya se habrían arruinado (los cielos y la tierra). (Corán 21:22)
a Unicidad de Dios
El Corán nos recuerda la falsedad de las alegaciones de otros dioses. A los adoradores de objetos hechos por la mano del hombre se les pregunta: ¿Adoras a lo que has esculpido? (Corán 37:95) ¿Adoptaréis acaso, en vez de Él, a patrones que no pueden beneficiarse ni defenderse? (Corán 13:16)
A los que adoran cuerpos celestiales se les cita la historia de Abraham:
Cuando la noche lo cubrió, vio una estrella y dijo: "He aquí mi Señor." Pero cuando esta desapareció dijo: "No adoro a los que desaparecen." Cuando vio despuntar la luna, dijo: "He aquí mi Señor" Pero cuando esta desapareció, dijo: "Si mi Señor no me ilumina, me contaría entre los desviados." Más cuando vio despuntar el sol dijo: "He aquí mi Señor, este es mayor." Pero cuando se hubo puesto, dijo: "Oh pueblo mío, por cierto que no soy responsable de vuestra idolatría.
Yo me consagro a Quien creó los cielos y la tierra; soy monoteísta y no me cuento entre los idólatras." (Corán 6:76-79)
La Actitud del Creyente
Para ser un musulmán, que significa: "Sumiso a Dios", es necesario creer en la unicidad de Dios: que Él es el Único Creador, Preservador, Nutridor, etc. Esta creencia - Llamada Tawhid Arrububía - de por sí no es suficiente. Los idólatras sabían y creían que solo el Dios Supremo podía hacer todo esto. Pero esto no era suficiente para hacerlos musulmanes. Tawhid Arrububía se complementa con Tawhid Aluluhía (Que es admitir que solo Dios merece ser adorado),
¡Oh adeptos de las escrituras! No exageréis en vuestra religión y no digáis de Dios sino la verdad. Por cierto que el Mesías, Jesús, hijo de María, solamente es el Enviado de Dios y Su Palabra, con que agració a María, y su espíritu procede de Él. Creed pues en Dios y en Sus mensajeros, y no digáis: "Tres". Absteneos de ello y será mejor para vosotros; porque Dios es un dios único. ¡Glorificado sea! ¡Lejos está de tener un hijo! (Corán 4:171)
Al obtener este conocimiento del Dios verdadero, la persona debe tener fe en Él y no permitir ser incitado a negar la verdad.
Cuando la fe entra al corazón, la persona experimenta cierto estado mental que resulta en determinadas acciones. La combinación de ese estado mental y sus acciones es prueba de la verdadera fe. El Profeta dijo: "Fe es aquello que habita firmemente en el corazón y es manifestado con hechos."
Primero, de entre los mencionados estados mentales, está el sentido de agradecimiento a Dios, que se puede decir, es la esencia de la Ibada (Adoración). el sentido de agradecimiento es tan importante que el que no cree en Dios es llamado Káfir, que quiere decir: "Uno que niega la verdad," "uno que es mal agradecido" y también "un rebelde en contra del que lo creó."
El creyente ama y agradece a Dios por la generosidad que Él le ha mostrado, atento siempre de que sus buenas obras, físicas o mentales, sean proporcionales a cualquier favor divino que se le haya otorgado. El individuo está siempre atento y ansioso porque teme la ira de Dios, no solo en Esta Vida sino en el Más Allá. Por eso se entrega a Dios y le sirve con gran humildad. Este estado mental no puede ser adquirido sin estar consciente de Dios todo el tiempo. Acordarse de Dios es la fuerza vital de la fe, si no, esta se marchita y desaparece.
Fuente:
The Islamic Bulletin
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Fax 415-643-8445, info@islamicbulletin.org
09/12/2008 8:58 - Autor: Saaber Ag - Fuente: blog: http://likethewaterflows.blogspot.com/
Se elige el Islam, yo lo elegí, yo fui guiado a ese encaminamiento y a ese devenir. Pero no se elige el resto
No he elegido ser vasco ni he elegido muy buena parte de mi manera de ser. Posiblemente muchos de mis pasos, de mis aciertos y de mis tropiezos y sonoras caídas no han sido elegidos. Pero sí escogí el Islam.
Al elegir el Islam como mi vía espiritual decidí optar por una vida con Allah subhana wa ta ala en el centro. La autoconciencia. La aceptación de Su Realidad Única. El sometimiento voluntario a una fuente inagotable de Amor y de Misericordia.
Desde dentro del Islam, desde el calor del Islam, desde ese regazo en el que el muslim está a resguardo del mundo en los brazos de Allah el Más Compasivo, desde ese punto vi a los musulmanes. Tuve que verlos, desnudos, de frente. Tuve que buscarlos.
Y así he tejido mi vida musulmana. De salat en salat, de Ramadán en Ramadán, a veces elevándome como a punto de volar entre nubes y otras veces al borde de las lágrimas al tener que mascar el polvo de tanta debilidad y mediocridad como hay entre una parte de los que son y/o se llaman musulmanes.
Se elige el Islam, yo lo elegí, yo fui guiado a ese encaminamiento y a ese devenir. Pero no se elige el resto.
Toca lo que toca. Hay momentos para la belleza, la armonía, la serenidad, el crecimiento espiritual e intelectual, la maduración como ser humano, la sorpresa ante tantas cosas. Pero hay también la decepción ante uno mismo: hay que aprender el autoperdón. Después, se puede pasar a lo demás.
El Islam es autoconciencia, es el despertar del Matrix. Es el salir de la puerta de tu casa cada mañana y recitar mentalmente la aleya del Trono, entre los coches, las gentes apresuradas. Sentirte extraño recitando palabras venidas de Allah el Excelso mientras das comienzo a una jornada bajo la lluvia incesante a la espera de cualquier semáforo en rojo, para que se ponga en verde. Del metro siguiente, el que te lleva a tu destino.
No todo se elige. Eso es el yihad. La lucha contra el propio nafs, el ego, para conseguir elevarte, para evitar descender. Y una de las cosas que más hacen descender es el dinero. Que en la teoría psicoanálítica acaba llevando, conceptualmente, a la pulsión de muerte. Por eso, esta sociedad desquiciada rezuma muerte, porque todo se ha entregado a la empresa, al dinero, a la destrucción del alma.
Quiero que mi vida tenga belleza, luz y armonía. Mi propio aspecto, mi ropa, mi manera de andar. Mi casa. Mi trabajo. Mi forma de hablar, mi gestualidad. No me estoy refiriendo a algo superficial y visual. Hablo de algo profundo y esencial. Si no tengo esa belleza suficiente en el exterior y en los otros, he de proporcionármela a mí mismo y que de ahí algo vaya hacia los demás, hacia el mundo. He de seleccionar imágenes, he de seleccionar espacios, he de seleccionar personas.
A veces pienso que Allah subhana wa ta ala me ha devuelto al Islam como una inmensa Misericordia antes de que llegue mi fin, la última etapa. Sé que en cualquier momento este breve paso por el mundo puede acabar. Observo mi cuerpo: va a apagarse. He de conocer la muerte. Quizá la pueda sentir plenamente, quizá me llegue adormecido. Pero sé que está ahí. Me siento débil, sumamente frágil ante el Juicio de Allah subhana wa ta ala. Pero me siento enamorado. Y un enamorado nunca teme ser abandonado por el objeto de su amor. Allah me ha fabricado y Él es el mejor de los jueces.
Quiero avanzar. Quiero escoger la bondad. Quiero escoger lo mejor. Quiero abandonarme a Allah subhana wa ta ala. Quiero perder peso. Lo que no me sirve. Casi todo. Quiero saber llorar, aunque sea sin lágrimas, como el adolescente que fui. Aunque ahora sea un hombre con muchas piedras en la maleta, en una maleta sin la que no sé viajar.
Que me dejen en paz los que quieren la desconcentración, el barullo, las palabras huecas, los altavoces. Todo eso es inútil, que lo descubran pronto.
Estoy harto de ruido. Estoy harto de fiesta. Quiero la palabra sincera, la verdad, el amor, párate ahí, détente un punto.
Y Allah sabe más

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